¿Quién fue Jesús?

¿Quién fue Jesús?

Jesús es una figura controversial por donde se lo mire. De acuerdo a las escrituras del
Nuevo Testamento era un revolucionario en todo su esplendor. Es indudable que
era un conocedor experto y estudioso de la Torah (Cinco primeros libros del
Antiguo Testamento) , ya que, en los relatos de sus apóstoles, todas las respuestas articuladas por Jesús contenían sabiduría del texto sagrado con distintos niveles de inteligencia y conciencia. Según muchos kabbalistas como Billy Phillips discípulo del conocido Kabbalista Rav Berg dicen que Jesús tenía acceso a toda la información del universo (Dios) gracias a conocer todos sus secretos.

Es complejo comprender el origen de su sabiduría; algunos la atribuyen a que es el “hijo” de Dios, otros, al estudio y conocimiento de los secretos de la Torah, pues, para las personas de la cultura judía, el antiguo testamento es el real canal para conectar con la
divinidad. En pocas palabras, su sabia y locuaz forma de interpretar este profundo mensaje expresado en parábolas no tuvo ni tiene indiferente a nadie.  

Uno de los puntos importantes de esta controversial figura tiene que ver con su
procedencia y  estilo de vida. Bajo la perspectiva histórica, Jesús nació
aproximadamente en el año 3760 (año judío) cuando claramente no existía ni se
pensaba en cristianismo. Según los investigadores nació en el mes de Octubre
durante la fiesta de Sucot (Fiestas de las cabañas), ya que, en diciembre es invierno,
y por esta razón, imposible que hubiese algún establo o cabaña en esa época en Israel. Es más, el 25 diciembre se celebraba en Roma una festividad llamada SOL INVICTUS (o Sol invencible)  que describe cada año la derrota de la luz hacia la oscuridad (solsticio de invierno). Esta tradición Romana fue declarada oficial entre los siglos II y III d.c y luego de un concilio y de realizar una homologación con la figura de Jesús como el sol que derrota la oscuridad logró este sincretismo de celebrar el nacimiento del Cristo.

“De cierto os digo que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él”.
Lucas 18:17

Lo concreto es que muchos historiadores y kabbalistas aseguran que Jesús
celebraba todas las fiestas judías al pie de la letra, renegando jamás de su
linaje ni de su descendencia. De hecho, cuando en Marcos 12:29 se le pregunta a Jesús cuál era el primer mandamiento, Él contesta: “Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”. Teniendo en cuenta lo que dice en la Torah (Antiguo Testamento) Deuteronomio 6:4: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”. Que fue dicho en el Monte Sinaí por el pueblo judío al recibir la Torá y hasta el día de hoy es uno de los rezos más importantes de la fe Judía.

Por otro lado, muchos expertos e investigadores establecen la indudable relación de Jesús con María Magdalena, sosteniendo que lo extraño o poco probable sería que no tuviera ninguna “compañera” de vida o esposa como todos los patriarcas de la Torah. Su cercanía  con María Magdalena fue tal, que el mismo Papa Francisco de nuestra época la declara la “Apóstol” de los apóstoles, es decir, la persona que mejor entendía las enseñanzas de Jesús,reivindicando así la figura distorsionada que por siglos ha ´redominado en el conocimiento colectivo del cristianismo.

Dicho lo anterior, resulta evidente que la vida y enseñanza de Jesús ha sido intencionalmente distorsionada por ciertos grupos de poder con el objeto de ocultar el mensaje universal de amor  y autoconocimiento que este promovía por medio de sus parábolas, siendo una de sus más incansables luchas la escucha interna como único vehículo (merkaba) hacia el amor incondicional. Era un revolucionario de la espiritualidad, poseedor de una visión vanguardista que no seguía la corriente ordinaria ni Elitista de entender y exhortar  como se hacía en aquella época las enseñanza del texto sagrado.

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