La perfección de la Vida

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Que todo sea perfecto, Le pedimos a la vida siempre.

  • Pedimos tener más amor propio y nos envía rechazos.
  • Le pedimos fuerza y nos envía dificultades que parecen no terminar.
  • Le pedimos paciencia y nos envía retrasos en nuestros planes.
  • Le pedimos tener más trabajo, pero no llega aunque sí más conocimiento.
  • Le pedimos estabilidad emocional, y nos da soledad.
  • Le pedimos felicidad y nos llegan lágrimas y tristeza.
  • Pedimos ser cuidados y estar protegidos y nos trae abandono o rechazo.
  • Le pedimos Amor y nos llega todo lo anterior y más.

El camino no es fácil y nos enfurece cuando no recibimos lo que pedimos constantemente, nos cuesta darnos cuenta o simplemente no entendemos que detrás de todo lo que parece ser lo contrario a nuestros deseos, siempre, está el trabajo que debemos realizar para conseguir lo que anhelamos.

Si pedimos paciencia, nos enviará problemas o situaciones para esforzarnos, cultivarla y ahí está, ya somos capaces de ser más pacientes y sin darnos cuenta.

No todo lo que pedimos es lo que realmente necesitamos, y eso que parece ironía de la vida no es más que el empuje para encontrarnos con nosotros mismos y crecer en sabiduría y amor. 

Nos da oportunidades todos los días, se nos abren ventanas y no siempre tenemos la claridad para verlas.

Confiemos en en el plan, tengamos ojos para ver esas grandes oportunidades que llegan y que enseñan tanto, bailemos con la vida día a día, si algo nos duele, la fortaleza que pedimos está llegando, está muy dentro nuestro; confía en tus capacidades, ve hacia dentro y busca la magia en tí, en tú esencia mientras oras conversando con el creador y mientras meditas cuando escuchas sus respuestas a través de tu corazón.

Somos alquimistas, tenemos el gran poder de transformarnos y alcanzar cada cosa que queramos; aunque no llegará regalada ni en bandeja de plata, todo depende de nosotros querer descubrir y recordar lo capaces que somos, seres de amor, inmensos porque siempre la magia está en tí.

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