Ciclos Terrestres, Equinoccio de Otoño.

compartir es educar

Todos sentimos y vemos como la Tierra cambia en cada ciclo, sus colores, temperatura, vegetación, frutos y plantas que aparecen y desaparecen. Hay quienes disfrutamos mucho durante las estaciones de primavera y verano, por su variable colorido, el sol que te abraza con sus rayos, andamos más alegres. Pero también están aquellos que se sienten más cómodos con menos luz solar y con épocas de frío y lluvia, pues esto invita a estar más encerrados en sí mismos, en una amorosa oscuridad, lejos del ruido exterior. Estas sensaciones están determinadas por los ciclos y energía que vienen con cada estación y hoy, 20 de marzo de 2020 se inicia una nueva muda, un nuevo cambio que trae el Equinoccio de otoño.

Como ya muchos saben, en el equinoccio de otoño, el eje de la Tierra se encuentra con la inclinación precisa, de tal manera que permite que los rayos del Sol incidan de igual forma en el hemisferio  Norte y en el hemisferio Sur, haciendo que la duración del día y de la noche en todo el planeta, sea igual, una maravillosa sincronía.

Los antiguos pueblos paganos celebran cada cambio de estación con distintos rituales para conectar con los espíritus y deidades de la naturaleza y deidades pertenecientes a cada época. Para muchas culturas ancestrales el cambio de estación lo celebran como un rito sagrado, y el equinoccio es una época especial para celebrar y agradecer la abundancia presente en nuestras vidas, abundancia que generosamente la Gran Madre Tierra comparte con sus habitantes, es la marea de cosecha

¿Qué has cosechado de la siembra del año anterior?

Considerando la situación actual de cuarentena nacional (COVID-19) es que se propicia la oportunidad de poder realizar un pequeño pero potente ritual de celebración en casa, con los tuyos. Hay quienes durante la noche se la pasan en vela disfrutando de alguna rica preparación con los frutos de la Gran Madre, ideal acompañada de un vino. Durante esa jornada puedes tener conversaciones reflexivas en torno a las cosas que han pasado durante el periodo anterior, lo que han cosechado y agradecer por lo que se te ha regalado.

El otoño se asocia con la cosecha y con el agradecimiento por la generosidad de la Tierra. Por lo tanto, el otoño incorpora ideas de sacrificio, pérdida y lamentos suaves porque ya han pasado los preciosos días del verano y se aproxima el invierno, es una época de sopesar ¿Qué tenemos que mantener? ¿Qué podemos dejar atrás cuando este ciclo llega a una época de escasez?, cito a Arin Murphy-Hiscock y su libro La Bruja Verde y desde este mismo libro te quiero compartir una meditación que quizás te resuene  realizar en estos tiempos en que se nos viene bien realizarlas para reducir los niveles de estrés y que mejor que sea una para celebrar esta próxima estación que recibimos (la puedes hacer junto a tus seres queridos, después de cenar algo que hayas preparado con mucho cariño y agradecimiento o cuando sientas es el momento), le he hecho algunas leves variaciones con mucho amor, dice así:

Meditación de Otoño

Haz esta meditación el día del equinoccio de otoño, o cuando sientas hacerla.

Sentad@ de manera cómoda, cierra los ojos, toma conciencia en tu respiración y conéctate con la Tierra, elije algún lugar que te agrade (playa, campo, cordillera) imagínate estar en ese lugar e inspira la energía del mismo y nota como tu cuerpo se llena de esa energía.

Siente la energía de la Tierra en este momento del equinoccio de otoño. Percibe la energía de consumación y alegría que vibra en ella. Siente la plenitud, la sensación de logro que fluye por las raíces y las ramas de sus frutos, de su naturaleza. Explora el movimiento suave y lento de la energía por el suelo y las raíces de las plantas a medida que se va acercando el final del ciclo de producción de frutas y semillas en la superficie de la Tierra. Nota la sensación de entusiasmo, de vida, de placer, satisfacción, aprecio y ofrenda que late en toda la Tierra.

Permanece envuelt@ por la energía del suelo todo el tiempo que quieras, disfrutando de la sensación de abundancia y serenidad que te rodea.

Cuando sientas que ha llegado el momento de recuperar la conciencia normal, ofrece a la Tierra que te rodea un pequeño regalo de gratitud y deja que tu conciencia se eleve lentamente del suelo para regresar a tu cuerpo físico, tomate tu tiempo.

Cuando hayas recuperado tu conciencia, abre los ojos y mueve los brazos y las piernas con suavidad. Lentamente si prefieres te pones de pie y realizas algunos estiramientos suaves para soltar los músculos.

Te recomiendo grabes la meditación para que puedas conectar completamente y no tengas que estar leyéndola.

Si no te acomoda hacer una meditación, quizás puedas probar con el tan sencillo pero potente gesto de ofrendar a la Tierra algunas semillas que puedas tener en tu casa, y con un rezo desde el corazón agradecer por todo lo que hay en tu vida, por cada experiencia, aprendizaje, por las cosa materiales que tienes, bueno!! Por todo lo que te resuene agradecer y lo entregas a la Tierra en un gesto de amor y gratitud.

Espero hayas disfrutado de estos ejercicios, y deseo que sea una mejor época para tu vida.

A elevar la vibración!!!!

Abrasoles!

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