Caminos hacia la espiritualidad

¿Quien tiene la verdad ?

“La religión es para las personas que tienen miedo de ir al infierno, la espiritualidad es para aquellos que ya han estado ahí “.

Vine Deloria (Sioux)

Una montaña se puede subir de variadas maneras, muchos caminos donde el recorrido, el contexto o entorno nunca es igual. Eso lo podemos extrapolar a las religiones, creencias, procedencia, experiencias de vida etc.  

El problema aparente del dogmatismo religioso es su objetivo de conectar con la divinidad o divinidades de manera única y privilegiada. Teniendo una cantidad innumerable de “rituales” y preceptos que la mayoría están creados por las propias Elites políticas y religiosas en concilios o en tratados de discusiones “cerradas”.

Por ejemplo, ¿Qué pasaría si una persona nace en Madagascar y no sabe de la existencia de Jesús, se podrá “salvar” y llegar al reino de los cielos? Una persona que no se circuncida no está regida a la ley (Torah) de los judíos y si no hace todos los preceptos que manda esta misma ley, ¿No podrá recibir todas las bendiciones del “Dios” del pueblo de Israel?

¿Qué pasa entonces con los pueblos originarios de cada región, todas las comunidades o tribus que dan nombres de acuerdo a su lengua a dioses y a entidades de la naturaleza?

Algunos dirán que es idolatría y que ellos estarían equivocados porque no creen un en Dios único y que por su karma están en esa vida y que tiene que superar esa barrera “idólatra” para conocer al verdadero Dios. Entonces, ¿Dios o la divinidad está en un solo pueblo o religión?

Lo cierto es que desde hace mucho tiempo atrás, muchos pueblos originarios han establecido un “sincretismo” cosmológico quizás sin saberlo, honrando a los elementos, a lo femenino y masculino, creando una armonía entre la naturaleza, la divinidad y lo humano. Siempre siendo conscientes de que tanto, la vida, la muerte son parte del proceso de vida y que todo lo que te rodea eres también tú.

Estas enseñanzas tienen mucho que ver con grandes avatares conocidos por la humanidad como por ejemplo cuando a Jesús en mateo 22 versículos 36-40 le preguntan, Cuál es el gran mandamiento?, Jesús responde: Amarás a Dios con todo tu corazón con toda tu alma y con toda tu mente y el segundo mandamiento es amarás a tu prójimo como a ti mismo”. En este versículo no se comenta el ir a la iglesia, confesarse o casarse ni menos dar un diezmo. El objetivo principal del mensaje más allá de la persona que lo dijo, es su intención de relacionarnos con la divinidad con todos nuestros cuerpos, pero por sobre todo amar a tu prójimo (que significa: lo más cercano) como tú te amas.

Siguiendo en esta misma línea, en una oportunidad le preguntaron a Dalai Lama, ¿Cuál es la mejor religión?, el responde: “Aquella que te hace más compasivo, más sensible, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético… La religión que consiga hacer eso de ti es la mejor religión.”

En consecuencia, la montaña puede ser muy alta, pedregosa o bajita y amorosa, durante ese camino puedes tener muchas caídas o puedes ir “volando” como en una nube pero cuando llegas a la cima, te das cuenta que existen tantos caminos como comunidades o personas en el mundo y que por sobre todo hay que respetar siempre a los demás no importa si están empezando esta travesía, están en camino, lleguen o quizás no les interese comenzar este viaje espiritual. Y así como dicen los sabios, el amor y la compasión en ti y en los demás, si bien, no te aseguran la culminación de tu viaje pero si de un camino muy bien acompañado.

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