¿Conoces lo que es el Contacto Piel con Piel y su relación con la lactancia? ¿Has consultado con tu obstetra sobre ello? A continuación algunas recomendaciones.

El contacto piel con piel, es el estimulo tactil  que recibe tanto la madre como el niño durante el alumbramiento  y sucede de manera instintiva  y espontanea.  Consistente en mantener el niño sobre el pecho de la madre, evitando toda separación o interrupción de mismo. En casos de niños con bajo peso, prematuros o cuidados intensivos el contacto piel con piel  tiene óptimos beneficios.

El Contacto Piel a Piel (COPAP) es una intervención temprana no invasiva que le permite a los recién nacidos de bajo peso experimentar estímulos táctiles, auditivos y propioceptivos más adecuados, recreando lo mejor posible el medio intrauterino y mejorando el vínculo madre/padre/hijo. Para la revista  del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá de Buenos Aires (Argentina), en su artículo  “Contacto piel a piel madre/hijo prematuro. Conocimientos y dificultades para su implementación” (2006) el contacto piel a piel o contacto precoz tiene efectos beneficiosos a corto y largo plazo: mejor regulación térmica sin aumentar el consumo de oxígeno, mejoría en la oxigenación, menor número de crisis apneicas y estabilidad de la saturación de oxígeno y frecuencia cardíaca, estimula la iniciación y mantenimiento de la lactancia materna, aumenta la secreción de prolactina mejorando la producción de leche materna y ampliando el espectro de IgA secretoria en la misma; mejora la succión-deglución de los recién nacidos y fortalece el vínculo madre/hijo brindando mayor confianza a los padres en el cuidado de sus hijos en el hogar.

Así, el inicio de la lactancia no queda sujeta únicamente al inicio de succión del niño y eyección de leche de la glándula mamaria, sino que la lactancia es un conjunto de interacciones por parte de madre, hijo especialmente y también padre, que se establecen por el contacto. El contacto aquí es fundamental.  Según  eLENA (2015), (eLENA, del inglés: e-Library of Evidence for Nutrition Actions) de la Organización Mundial de la Salud en su boletín electrónico sobre contacto piel a piel  menciona que  “el contacto directo de la piel de la madre con la del niño poco después del nacimiento ayuda a iniciar la lactancia materna temprana y aumenta la probabilidad de mantener la lactancia exclusivamente materna entre el primer y cuarto mes de vida, así como la duración total de la lactancia materna. Los recién nacidos a quienes se pone en contacto directo con la piel de su madre también parecen interactuar más con ellas y llorar menos”.  También el  Dr. Thomas Verny y John Kelly en su libro “La vida secreta del niño antes de nacer” (1988) afirman que “todo lo que una mujer hace y dice a su hijo después del parto- los arrullos, abrazos, caricias e incluso miradas aparentemente sin propósito, cumplen un objetivo concreto; proteger y nutrir al niño. La lactancia materna es la alimentación con leche del seno materno. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señalan asimismo que la lactancia es una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños.

Durante la gestación  consulta con tu medico y obstetra sobre las posibilidades acordes a los protocolos del hospital  o si lo tienes en tu casa, consulta con tu partera  sobre el valor y opciones que te brindan el mayor contacto posible con tu bebe libres de interrupciones  innecesarias y rutinas acriticas de neonatologia. Cuentale también a tu pareja o acompañante la importancia del mismo, planteandose ademas la posibilidad de un parto por cesarea o  separación necesaria. Reflexionando sobre sus anhelos y posibilidades viables de mantener y cuidar este valioso contacto. Todos aportamos un grano de arena en la promoción y validación del contacto, tanto madre como pare y equipo médico. Es una tarea de todos.

En aquellos casos en los que la madre se encuentre especialmente cansada o sea necesario su traslado a la unidad de reanimación general (como puede ser tras el uso de anestesia general o presencia de complicaciones durante el acto quirúrgico), se permite al padre realizar el método piel con piel y seguir así obteniendo beneficio de este contacto precoz (Serrano  P, 2012).  Y en los casos donde el bebé está condicionado por alguna patología y tenga que estar ingresado en la unidad de cuidados intensivos neonatal sus padres pueden acompañarlo y permanecer junto él favoreciendo la recuperación física, ganancia de peso y construcción del vínculo mediante caricias, tacto, voz y lactancia, en los casos en que ésta sea posible. De manera similar, las madres VIH positivas pueden elegir ofrecerle el contacto piel a piel a sus recién nacidos, pero pueden decidir no amamantar si han elegido la alimentación con leche de fórmula.

Al igual en que partos vaginales, la lactancia también puede y debe iniciarse tempranamente.

Es tu derecho el contacto , que nos los separen!.

 Fuente: Trabajo de investigación final  de Formación de Doulas, Marina Grabelli