¿Qué es un círculo de mujeres?

¿Tienes ganas de conocer o transitar la experiencia de un circulo de mujeres? Aquí te comentamos un poco sobre la expresión antigua y presente que nos convoca como mujeres a reencontrarnos con el genuino poder femenino.
Todos los seres, todos. Circulamos. Tenemos la oportunidad natural de compartirnos e incluir nuestra esencia, en la visión de la otra esencia ( de otra persona). De acobijarnos y vernos con los ojos del corazón, sin tapujos ni máscaras. La naturaleza del circular comienza en esa danza constante del uno con el otro. Del uno con la vida. Siendo el compartirnos la forma que toma todas nuestras relaciones y vínculos con la vida.
Desde antaño, las mujeres se juntaban a circular imitando la forma y la dinámica que observaban de la luna, la madre tierra y las mujeres para respetar el espacio sagrado y convocar a los espíritus de la vida.
Generando ese espacio-tiempo, las mujeres circulaban sus vivencias, dificultades e inquietudes. Transmitiéndose entre todas la sabiduría de cada ciclo lunar y etapa de todas las edades de las mujeres. El hilo no se ha extinguido, y por bendición y elección, las mujeres seguimos circulando. Convocándonos a circular cada vez más para continuar alimentando la llama femenina.


Los círculos sagrados nos proponen ubicarnos a la misma distancia del centro, del uno y la otra. Y nos ofrece la maravillosa medicina del espejo. Así no es un círculo social para olvidar nuestros problemas, mostrarnos como pensamos que el otro nos quiere ver, o para esconder nuestros conflictos. Sino para desnudarnos y soltar el velo de la ilusión ante lo sagrado en mí, y la vida. Es decir que si estamos en una relacion de inferior-superior, no estamos circulando ni nos estamos abriendo y recibiendo en armonía.
Cuando las mujeres se reúnen, se tejen unas a otras, nutriéndose y empujándose a reconocer el mandala de los ciclos y la divina femenina. Se tejen para impulsarse y sincerarse con lo que uno siempre fue. Se tejen para amar desde el corazón, y ser amadas por lo que uno es.


Con cada circular, liberamos oxitocina. Liberamos la hormona del amor, que nos revolotea y nutre en todas nuestras células.Y así, nos recuerda el placer y las ganas de vivir. Siendo la escucha sincera, el puente hacia ese festejo y experiencia de ser amor.  Es decir, que cuando vibramos confianza y empatizamos con un otro, nutrimos el vinculo que se haya generado de amor y respeto. Pero… ¿Qué es un círculo de mujeres?
A mí me gusta hacer la diferencia entre encuentro de mujeres y circulo de mujeres. Refiriendo al primero como una cita casual o esporádica, donde nos contamos nuestras vidas, contamos un poco de aquí y de allá y nos reunimos con una intención en particular, de transmitir o circular información de índole femenina, sea cual sea, que nos ayude a volver a nuestro centro corazón. Pueden ser talleres, formaciones, reuniones de amigas o encuentros femeninos.
Y los círculos de mujeres, como citas que se frecuentan acorde a los ritmos lunares y a los ciclos de la naturaleza. Donde se respeta la geometría sagrada y los símbolos de la vida. El circulo, la mujer,el fuego , el altar, los elementos y las direcciones, el rezo, el canto y circulo de palabra. Donde una mujer que adopta el rol de guía (mujer medicina) se encarga de que cada mujer recuerde su lugar y la información disponible para su aprendizaje. Siendo la medicina del espejo , el canto y la rueda de la palabra, lo necesario para desnudarnos de las máscaras y circular en el tejido sagrado.
Tanto el círculo como el encuentro, se respetan los valores de la energía femenina ( inclusión, receptividad y confianza) para dar espacio al corazón de cada una de las asistentes y al milagro de la naturaleza. Es decir que los círculos son espacio-tiempo de sanación, catarsis y creación. Son momentos de sabiduría que nos incitan a circular diaria y constantemente. No para sostener una actividad o espacio en nuestra agenda. Sino para implantar la geometría sagrada femenina de renacer, crecer y madurar, en nuestro camino para ser las cuidadoras responsables de las necesidades del alma uterina.


No importa tanto las actividades que se realicen allí, sino el respeto y cuidado de ese tejido sagrado. De la valoración de nuestra vida y espacio que se nos ofrezca – a todas por igual- de recordar quienes somos. Y del espacio generado para perdonar y amar en sincera transparencia y genuino sentir.

¿Y vos , con quién estás circulando?